Hannes Breustedt - DPA
NUEVA YORK.- Es una lucha de gigantes: Eric Schneiderman, fiscal estrella de Nueva York, contra ExxonMobil, la mayor petrolera del mundo, según su valor en bolsa.
Se trata de presuntos ocultamientos relacionados con el cambio climático, unos riesgos que la empresa de Texas habría encubierto. Las investigaciones colocan a la empresa en una situación embarazosa, pero el fiscal, conocido por su severidad, se está haciendo impugnable en su búsqueda de la verdad. “Nos hemos reunido hoy para encontrar vías creativas a fin de imponer la ley que se saltan la industria petrolera y sus aliados en sus esfuerzos cortoplacistas, que colocan los beneficios por delante de los intereses del ciudadano estadounidense”, anunció en marzo Schneiderman.
Con el ex vicepresidente Al Gore y otros 17 fiscales demócratas, Schneiderman consiguió apoyo de prestigio para su ofensiva contra Exxon. Se necesitaron 40 años para poder llevar ante la Justicia a las tabacaleras por sus mentiras sobre los peligros de fumar, dijo Gore. “Pero nosotros no tenemos 40 años de tiempo para sufrir las consecuencias del presunto fraude de las empresas petroleras”, agregó.
La campaña
Gore, toda una celebridad en la lucha contra el cambio climático, y Schneiderman se pusieron a la cabeza de una campaña de defensores del medio ambiente que se formó en Internet con el hashtag #ExxonKnew (”Exxon lo sabía”). A la petrolera se le acusa de haber ocultado durante décadas a la opinión pública y a los inversores del sector los riesgos para el medio ambiente.
Al parecer, Exxon influyó a gran escala en las investigaciones para encubrir que el negocio que más beneficios proporcionaba de la multinacional era perjudicial para el medio ambiente.
Se estima que ya en los años 70 había estudios de la empresa que señalaban los riegos de los gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono por la quema de combustibles fósiles como el petróleo, el carbón o el gas. Es el resultado de una amplia explicación de la revista norteamericana especializada “InsideClimate News”. Pero en lugar de hacer sonar la alarma, Exxon se reservó su opinión y alentó las dudas sobre el cambio climático.
La empresa de Texas rechazó estas acusaciones. “Estas historias parten erróneamente de que nosotros extrajimos conclusiones definitivas sobre los riesgos del cambio climático cuando la investigación sobre el cambio climático todavía estaba en una fase inicial”, dijo el portavoz Alan Jeffers.
“La suposición de que la empresa sabía más que los más destacados expertos décadas antes no es sostenible”, agregó. “Exxon se ha implicado en la reducción de gases de efecto invernadero”, insistió. Y concluyó: “#ExxonKnew es una conspiración financiada por adversarios a la empresa que ha difundido artículos engañosos”.